Es la cantidad de energía (luz) que has consumido.
El coste es el resultado de multiplicar el consumo realizado del mes por el precio del kWh (según tu tarifa).
Para entendernos, si tu consumo es de 100 kilovatios hora (kWh) y el precio del kWh está fijado en 0,133295 euros, el coste será de 13,33 euros.
A diferencia del término de potencia, es la parte variable de tu factura: cuanto más consumas, más deberás pagar.