¿Puedes contratar tu servicio de ADSL con quien quieras? ¿O pagar tu factura de teléfono a la compañía que más te gusta? Con tu compañía eléctrica pasa exactamente igual. Eres
libre de cambiar y elegir la que tú quieras. Además, si te marchas del piso, la persona propietaria del inmueble (si así lo desea) podrá volver a su anterior compañía, sin ningún coste y
sin quedarse sin luz ni un solo momento.