Evitar malgastar energía que no necesitamos es algo tan obvio que a menudo olvidamos recordarlo. No es un trabalenguas: puede darnos la sensación de que no es necesario refrescar esa obviedad pero la realidad es que el ahorro es una de las cosas que más preocupa a nuestros clientes (y a los consumidores en general), con lo cual creemos que hay que empezar por lo más fácil: evitar el gasto usando todos los trucos para ahorrar luz a nuestro alcance. Y es que que como dice esa especie de “refrán” del sector, la energía más barata es la que no se consume :)
Por supuesto, es fundamental elegir la tarifa de electricidad o gas que mejor se adapte a nuestras necesidades o reducir potencia contratada si nos sobra (es decir, optimizarla) pero uno de los cambios más directos y poderosos es el que hacemos ahorrando energía.
-Correr las cortinas nos aisla del calor y del frío.
-Cerrar bien ventanas y puertas nos ayuda a ahorrar en calefacción. Hasta el 30% de la que necesitamos para calentar nuestro hogar se usa para suplir las pérdidas, ¿qué tal si las evitamos?
-Apaga del todo todos los aparatos que puedas, por ejemplo conectándolos a una regleta con un interruptor. El Standby supone una de cada 12 facturas, ¡casi nada!
-Cierra el grifo cuando no sea estrictamente necesario que corra el agua. Toda esa que no usas, se malgasta.
-Y por supuesto, apaga la luz o los aparatos eléctricos si no los estás usando. Nadie se beneficia si los dejas encendidos y en cambio, si los apagas, todo son ventajas ;)